Querido hermano, hoy celebramos con gozo un año mas de su ordenación diaconal: un paso significativo en su vida y un regalo invaluable para toda la Iglesia. El Señor, que te ha llamado y preparado con tanto amor y paciencia, lo siga acompañando y guiando con la accion del Espíritu Santo
Que su corazón siempre esté dispuesto a servir con humildad, a proclamar la Palabra con valentía y a ser un puente de caridad entre Dios y su pueblo. Que María, Sierva del Señor, lo acompañe en cada paso, y que el Espíritu Santo renueve en usted cada día la alegría de entregarte sin reservas.
¡Felicitaciones por este generoso y definitivo sí! La comunidad ora por usted y camina a su lado en esta misión que le ha encomendado Dios. Que su servicio haga visible el amor de Cristo donde más se necesita.
¡Dios te bendiga y te sostenga siempre!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario